“Reburujadas” y la representación de la mujer dominicana en el arte dominicano


“Reburujadas” fue una puesta en escena de monólogos y cantos presentada en el Teatro Alternativo de Lorena Oliva entre el 7 y el 9 de septiembre de 2018.

Reburujar: Unir y apretar una cosa formando una masa o burujón.

Así como lo dice su nombre, “Reburujadas” une y aprieta una serie de monólogos y cantos formando una masa potentísima que habla de la opresión y el “pecado” de ser mujer. Los monólogos están conformados por “La boca amordazada”, escrito por la dramaturga argentina Patricia Zangaro, dirigido por Dolly Martínez e interpretado por Patricia Muñoz; “Gorda”, basado en un cuento de la escritora dominicana Jeannette Miller, bajo la dirección de Robelitza Pérez y la actuación de Solanyi Gómez y  “Cuenta, Yova, cuenta”, con la actuación, dramaturgia y dirección de Ingrid Luciano con transiciones musicales interpretadas por Maya Oviedo y Simón Rodríguez.

“Reburujadas” sirve como ejemplo para destacar como la representación de la mujer ha sido elevada en el teatro dominicano por encima de las demás artes. En cine, aunque en los diferentes rubros hay más hombres registrados que mujeres, son las mujeres quiénes están más activas trabajando detrás de cámara; sin embargo son muy pocas las historias que retratan a una mujer fuerte o la convierten en uno de los principales roles con nombre y personalidad propia.

El teatro viene superando esto, incluso Ingrid Luciano destaca que en términos de educación siempre se espera que la mujer asuma el rubro de la actuación y no el de producción, dirección, escritura, etc; pero a pesar de esto cada vez más el talento femenino se va apropiando de las demás áreas del teatro y “Reburujadas” cuenta con monólogos producidos y dirigidos por mujeres en un espacio escénico creado y dirigido por una mujer, Lorena Oliva.

Los monólogos cuentan con un punto en común: el precio que pagan las mujeres por vivir. En el escrito de Zángaro la mujer es condenada por sentir pasión y lujuria, en el de Miller por su cuerpo y en el de Luciano por tener hijos y deudas. Entre los monólogos, la dulce voz de Oviedo interpretó versiones de “Teresinha”, “Es más, te perdono”, “Flores Nocturnas”, “Canción de las simples cosas”, “Minha voz, Minha Vida” y “Ámame como si fuera nueva”; canciones que le dieron todavía más fuerza a los monólogos.

El teatro continúa siendo un ejemplo de irreverencia y una de las principales expresiones artísticas dominicanas, actualmente, que es representada por mujeres y por ende crea y presenta roles femeninos destacables. Es una pena que, a lo largo del año el teatro, y más el pequeño e independiente, no tenga tanta audiencia aunque eso de poco a poco ha ido cambiando.

Aquí el podcast:

 

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