La responsabilidad personal frente a los asuntos colectivos; a propósito del individualismo que existe

Por ClaudiaRita

Es  imprescindible mejorar nuestro sentido de «cuerpo» ante nuestras circunstancias personales. Nos referimos a ver el bien del colectivo por encima de cualquier realidad particular que pueda ser usada para descalificar un conjunto personas con ideas, propósitos e intención de generar cambios.

A propósito del nuevo gobierno que se estableció en España bajo circunstancias atípicas de lo cual ya habíamos publicado una entrada anterior, pues uno de sus ministros renunció porque la prensa le sacó a relucir una irregularidad que había tenido en su declaración de impuestos, la cual, había sido incluso resuelta y pagada la multa que esta le generó. No se trataba de evasión, podemos compararlo con una multa de tránsito, donde luego de pagar por el error ya queda cerrado el tema, sin embargo, no se vio de esa manera.

Al ser este nuevo gobierno español fruto de una moción por temas de corrupción, y esto tener a la sociedad crispada, pues el ministro en cuestión decidió renunciar porque más importante era el «todo»; el sentido de cuerpo, es decir, el hecho mayor de que la izquierda llegara a gobernar y reestableciera las políticas públicas que estaban quedando abandonadas, por lo cual no valía la pena someter a su partido a un escándalo innecesario.

Orlando nos cuenta cómo en la vida cotidiana el individualismo impera, por ejemplo, en las salas de cine donde siempre hay alguien que no le importe que está en un lugar con otros para hablar o utilizar su celular con la pantalla brillante, también pasa en el deporte, el mundo del arte, etc.

En la política dominicana pues el individualismo es lo que impera en muchos casos, muy triste que la militancia en sentido general tenga que cargar con los errores particulares de las élites.

También abordamos el derecho a olvidar, porque creemos que ser inquisidores sin distinción de quienes, cómo o qué, es, al igual que la impunidad, un mal social que debemos superar.

Aquí el audio:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *