La mujer y el arte: específicamente el cine y la música


por: Orlando Santos

“[Quiero agradecer] a la audiencia que fue a ver el filme [Blue Jasmine], y tal vez a todos los de la industria que todavía se aferran inútilmente a la idea de que las películas de mujeres, con mujeres como protagonistas son una experiencia para un nicho. No lo son. La audiencia quiere verlas, de hecho, hacen dinero. Así que…. ¡El mundo es redondo señores!” – Cate Blanchett en parte de su discurso de aceptación del premio de la Acadamia a Mejor Actriz en 2014.

La actriz australiana Blanchett daba este discurso a partir de que “Blue Jasmine”, la película de Woody Allen por la que ganara el premio de la academia a mejor actriz, se convirtiera en la película más exitosa, económicamente, del director neoyorquino.

En el arte, como en todo en este mundo, las mujeres han tenido que trabajar el doble para conseguir éxito. Ahora en 2017 es que hollywood puede celebrar que un filme dirigido por una mujer supere los 100 millones de dólares de recaudación en un fin de semana. Esa industria, por muchos años, ha considerado el éxito de un filme dirigido por una mujer o protagonizado por una mujer como un caso extraño. Esto sucede porque los filmes dirigidos por hombres y protagonizados por hombres reciben más difusión y atención que los de mujeres.

Victoria Linares inicia escribiendo poesía, haciendo música y ahora expresándose a través del Séptimo Arte. Linares es una seguidora del arte realizado por mujeres, específicamente la música y el cine. Durante nuestra conversación destacamos el punto que uno de los muros que tiene el arte realizado por mujeres es que inmediatamente es etiquetado sólo para mujeres, mientras que cualquier arte realizado por hombres no es categorizado en ningún lado y se asume que es una pieza que es para todo público.

Esta condición es algo que se va inculcando como cultura a través de los años. Cuando pequeño, veía “A league of their own” un drama deportivo sobre mujeres que jugaban béisbol e inmediatamente me identificaba con las dos hermanas que protagonizaban la historia porque su conflictos eran similares a los que tenía con mi hermano. A medida que le infante va creciendo, se le va metiendo en la cabeza que filmes como este, o música interpretadas por mujeres, son exclusivamente de un “nicho” como diría Blanchett, solamente para “niñas” o mujeres.

Esta es una condición que debemos cambiar, el arte es un retrato de la humanidad y no es una realidad que la mitad de la población mundial es un “nicho” y que su arte se reduce a un género. La lucha continuará y ella no se detendrán. Como diría Margaret Atwood en su libro “El cuento de la criada”:  nolite te bastardes carborundorum, no dejen que los bastardos te molesten/maltraten.

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