Apropósito de las series de Luis Miguel: La Serie y No Reservations

Diego Boneta, en su rol de Luis Miguel (La Serie)

Por: ClaudiaRita.-

Uno de nuestros propósitos en esta plataforma es aupar la cultura latinoamericana, sobre todo, el material que se produce. En este caso una serie que está dejando mucho de qué hablar para todos aquellas personas contemporáneos conmigo que vivimos ese ¡bum! de los cantantes infantiles de mediados de los 80’s.

Se trata de la producción de Netflix, Luis Miguel: La Serie, que va contando la vida de este cantante de origen español e italiano que se desarrolló en México, país que lo adopta como suyo y quien siempre ha sido un artista muy reservado con su vida personal, la cual ha estado llena de circunstancias extrañas; una madre desaparecida, un padre explotador con el que luego se distancia, hermanos separados, una hija que no reconoció por mucho tiempo, etc, y,  precisamente el hecho de que permita que cuenten su vida, nos ha dejado atónitos a quienes le hemos seguido de cerca por su extraordinario talento de interpretación musical.

Confieso que Luis Miguel fue también mi sol (así se le conoció, “un sol” por su pelo rubio), porque su dulce, aguda y potente voz de niño lo diferenciaban de los demás.  Cuando recuerdo mi época de pubertad y adolescencia, pudiera decir, que en muchos episodios de mi cabeza suenan sus canciones, las cuales, en realidad no eran tan populares en República Dominicana antes de su producción, Cuando Calienta el Sol en el 1987, pocas personas nos encontramos con sus discos o mediante el programa Siempre en Domingo que se retransmitía desde México.

Siempre percibí, porque en realidad nunca he leído su biografía, quizás porque cuando las cosas tienen esa chispa muy farandulera no me llaman la atención, que tuvo una infancia muy dura, también porque he visto en Youtube videos de entrevistas desde que era muy chico, cuando la sociedad no tenía sensibilidad alguna de que se trataba de un niño para hacerle cualquier tipo de preguntas insolentes.

El trabajo infantil no sólo se concentra en que es un abuso cuando se trata de ser limpiabotas o estar en factorías. Que un niño o niña lleve una carrera artística es en sí un abuso infantil, porque no se trata de que le gusta cantar y va un día a un programa, se trata de una agenda que es agotadora hasta para un adulto.

Luis Miguel y Diego Boneta quien lo interpreta en la serie de Netflix

El ¡Bum! de la explotación infantil en el arte o los grupos juveniles que hubo en los 80’s en Latinoamérica, si lo analizamos en conjunto, era una barbaridad. Desde la historia de Los Chamos de Venezuela (que los explotaron sin dejarle nada de dinero), el grupo Menudo de Puerto Rico del cual se dice que varios fueron abusados sexualmente, pasando por el escándalo de Sergio Andrade en México y un clan de mujeres secuestradas, entre ellas, Gloria Trevi, nos dejan mucho que reflexionar.

En República Dominicana también se sintió esa gran manifestación de grupos infantiles, como Mermelada, los Mosalvetes y Glenys Diaz que fue una niña que pegó varios éxitos.

Hoy ya sabemos más a ciencia cierta de todos los traumas sufridos por Luis Miguel y sus hermanos por culpa de su padre Luis Rey, como también, sabemos en cada capítulo un poco más acerca de la desaparición de su madre que es un tema tabú y doloroso para el artista.

Orlando nos recuerda también, a propósito de la reciente y sentida muerte de Anthony Bourdain, quien deja el legado gastronómico en su serie “No Reservations”, donde viajó a varios países de Latinoamérica, incluyendo la República Dominicana y reconoció costumbres de comida callejera que nosotros quizás lo pasamos por alto. Su foco principal era el intercambio cultural con las personas, por lo cual, presentaba el fogón del patio de alguna casa de pueblo cocinando un sancocho o esa costumbre de las frituras que se ubican en lugares de alto tránsito a pies o cerca de alguna construcción.

Por cierto: Nos quejamos porque Netflix Latinoamérica retiró la serie científica COSMOS del repertorio para la región. Mal muy mal por ellos, la ciencia es universal y todos tenemos derecho a conocerla. Es lo justo, es lo noble.

Aquí el audio:

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